Asesoría de hospitality de lujo
Asesoría estratégica y operativa para hoteles de lujo, restaurantes, clubes privados y grupos hoteleros.
Especialidades
Maison Pompon es un estudio de consultoría en hospitality especializado en restaurantes de lujo, hoteles y clubes privados. Trabajamos para elevar la experiencia del huésped, aumentar la fidelidad y mejorar los ingresos.
Preguntas comerciales que resolvemos
Asesoría estratégica y operativa para hoteles de lujo, restaurantes, clubes privados y grupos hoteleros.
Una revisión independiente del recorrido del huésped, los estándares de servicio y los detalles operativos que crean fidelidad.
Una lectura discreta y documentada de la experiencia real del cliente, seguida de prioridades operativas claras.
Una revisión independiente de la claridad del sitio, el recorrido digital y la visibilidad en buscadores y respuestas asistidas por IA.
01
Lo que el huésped vive realmente, puesto por escrito y hecho repetible.
En la mayoría de las casas, el estándar de servicio vive en la cabeza de una o dos personas. Funciona las noches en que están. Lo ponemos por escrito — la llegada, la mesa, el ritmo de la comida, la despedida — para que se sostenga un martes de agosto con medio equipo de vacaciones. Después volvemos sin avisar y comprobamos que así sea.
02
Saber quiénes son sus clientes no es un problema de base de datos. Es una decisión operativa.
El director de clientes privados que sabe que la mesa junto a la ventana es la suya, que su mujer no bebe rosado y que los cumpleaños de los niños son en marzo y septiembre: ahí está toda la ventaja competitiva. Y en la mayoría de las casas no es más que la memoria de una persona. Construimos el sistema que hay debajo: qué se registra, quién lo registra, en qué momento, y qué se hace con ello la semana siguiente.
03
El libro de reservas es el negocio. La mayoría lo gestiona como algo secundario.
Un comedor tiene un número fijo de asientos y de horas. Todo lo demás — el ritmo, la mezcla de mesas, la política de depósitos, cómo se trata un no-show — es una decisión, y casi todas se tomaron una vez, hace años, por alguien que ya no está. Las repasamos una a una, con los números delante, y cambiamos las que le cuestan cubiertos.
04
Hay una sola ventana para resultar interesante, y es corta.
Una apertura es el único momento en que una casa recibe atención plena, y suele gastarse en lo que no toca: una fiesta para gente que no volverá, un feed que podría ser de cualquiera. Nosotros trabajamos el otro lado: quién debe estar en la sala la primera noche, qué aspecto tiene el calendario en el cuarto mes, y qué alianzas merecen firmarse.
Bastan cinco líneas. Cuéntenos qué es la casa y qué quiere que sea cierto dentro de un año.
Escríbanos